Crisis humanitaria

Cuentos
978-84-18163-98-2
CASTELLANO
177
210cm
140cm
MEXUAR
15,00 €

¡Qué tiempos estos, en los que los esclavos agradecen cada golpe de fusta sobre los hombros, las revoluciones se devoran a sí mismas y las humildes llaves se niegan a facilitarnos la salida! El último de los 36 justos desaparece en el estomago de su perro y los banqueros lloran, envueltos en sus propias crisis, tan humanos ellos, cuando ponen en marcha sus mecanos sentimentales. No hay cura para la locura, declama Alonso Quijano, bastante achispado, y la inocencia es un bien escaso que cotiza a buen precio en bolsa. Por eso, cuando las enormes manos del Padre (sin ese dedo amputado que se conserva en el sótano) caigan sobre nosotros, preferiremos que nos coman los monstruos que reptan por el desván o los que se ocultan en el bosque. Como último recurso en esos momentos aciagos podemos implorar misericordia a Dellael, esa peculiar divinidad líquida, pero anda muy ocupada diseñando su pedagogía para larvas en forma de cadáver?